16 de noviembre de 2008




Querida Lucía,

Aunque se te han olvidado los dientes en tu casa, como me conocía el camino de la otra vez que estuve, he venido a casa de los abuelos a traerte dinerillo para que mañana te compres lo que quieras, y también he venido para demostrarle a tu abuela que, al legendario Ratón Pérez, ¡NADIE LE CORTA LA COLA!

Un beso,

El Ratoncito Pérez

P.S. Sigue cuidando tus dientes todos los día y yendo a la consulta de Belén.