4 de marzo de 2005

Flores y abejas


A mi hermana Mariluz, que me acaba de despertar los mismos sentimientos que debió de tener Uma Thurman cuando levantó el sable y dijo, ven, chinita, que te voy a cortar el flequillo, por decirme que esto más que cuento parece una historietilla del Reader's Digest.




Se acercaba la Navidad y Fran no iba a permitir que su compañero de piso se fuera a Lugo enfadado. Llevaban una semana que apenas se dirigían la palabra porque habían tenido algunos problemas domésticos. En cuatro años compartiendo piso en Salamanca, no era la primera vez que ocurría. Fran era desordenado y sucio, Pedro metódico y quisquilloso. Para suavizar tensiones, a Fran se le ocurrió que sería una buena idea regalarle a Pedro unos guantes de piel de oveja por Navidad, al fin y al cabo, siempre le estaba pidiendo los suyos, y tenía las manos tan grandes que se los había deformado.

Fran dejó tímidamente un paquete con los guantes sobre la cama de Pedro el último día, antes de las vacaciones. Tenían horarios distintos, y ya no lo vería hasta la vuelta. Cuando Fran volvió a casa, encontró el mismo paquete sobre su cama con una vistosa nota que decía: “Timeo Danaos et dona ferentes”(1). Le pareció todo un detalle que Pedro, ciencias puras, se hubiera tomado la molestia de ponerle una cita en latín, sin embargo, no dejó de sentirse dolido por el desprecio de su amigo, y confió en que cuando volviera se le habría pasado el enfado, o en que lo llamara a Málaga para felicitarle las fiestas.

Se animó un poco con la idea de que lo mejor que podía hacer con esos guantes era enviárselos a su tío José María, con el que mantenía una simpática correspondencia desde que se fuera a las misiones siete años atrás. El padre José María siempre se estaba quejando del frío que pasaba en aquellas montañas andinas, “siendo andaluz, nunca me habituaré a estas temperaturas, pero más pasó nuestro Señor en la cruz, hijo mío, más pasó nuestro Señor en la cruz”, solía decirle a Fran en sus cartas.

Fran le escribió una larga carta a su tío cura deseándole lo mejor en las próximas navidades y dándole las noticias de la familia que su madre solía contarle cada semana por teléfono. La post data era como sigue:

"P.D. Bueno, tío, aquí te mando este paquete, es un pequeño regalo de Navidad. Supongo que estando como estás dotado del don de la paciencia, no lo habrás abierto todavía hasta no leer la carta. No quiero estropearte la sorpresa, así que sólo te diré que son de buena calidad, oveja, no te digo más. Espero que los disfrutes tanto como yo con los míos cuando Pedro me deja la oportunidad, claro, y que te queden bien, no como a mi, que me están grandes, como Pedro me los deja... Deseo que te sean útiles, aunque ya sé que esto en poco aliviará tus necesidades, que siempre habrán sido tan grandes, pero seguro algún calorcito te aportarán, ojalá te acuerdes de mi cuando los uses."

Fran releyó la carta satisfecho, la pegó a la caja envuelta en papel de regalo, lo envolvió todo con papel marrón, y lo facturó en la primera mensajería que encontró de camino a la estación de autobuses.

A finales de enero, Fran recibió una carta de su tío Jose María, en la que le felicitaba el año nuevo y le contaba, como de costumbre, un montón de historias sobre la marcha de la misión y las vidas de aquella gente a muchos de los cuales ya conocía por sus nombres. Lo más sorprendente, sin duda, fue la post data, decía así:

"P.D. Por cierto, Paquito, hijo, muchas gracias por el regalo de Navidad. Espero no decepcionarte si te digo que lo he usado como globos en una piñata que hice para los niños del pueblo. Todavía no puedo entender el tremendo lapsus liguae que tuviste con las ovejas y las abejas, un chico cultivado como tú, estudiante de Historia Antigua, te aseguro que los niños de la piñata distinguen perfectamente entre una cosa y la otra, espero que solo fuera eso, un lapsus liguae, motivado probablemente por el exceso de estudio, eso explicaría que desearas que me hubiera acordado de ti caso de que los hubiera usado de otra manera que no fuera como globos de piñata, hijo, por el Dios Altísimo, ¿qué cosas te pasan?, ¿por qué no acudes a un psicólogo?, y todo eso de que Pedro te los deja y no te los deja... Me tienes algo preocupado, rezo por ti cada día. Bueno, no quiero inquietarte, hijo, puede que no sean más que las cosas propias de la juventud, yo te perdono, así que acabemos con una nota de humor: creo que me hubieran estado muy grandes, la próxima vez me los mandas como si fueran para ti, lo tuyo es hereditario por vía materna, ¿o por qué crees que me hice sacerdote?"

Pedro optó por el mutismo cuando Fran le dijo que en vista de que había rechazado su regalo, se lo había enviado a su tío José María. A veces tenía que encerrarse en su habitación y sofocar las carcajadas con la almohada.

A Fran le costó varias misivas descubrir que el contenido de la caja no era los guantes de oveja, sino varias cajitas de Flores y abejas, estriados, con efecto retardante, XXL(2).




(1) “Desconfío de los griegos aunque vengan con regalos”, La Eneida, Virgilio.
(2) Dice Pedro que Fran no hubiera necesitado la XXL, de hecho, Fran no tiene ningún atributo significativo. Fran dice que Pedro tampoco, tener las manos y los pies grandes no necesariamente implica tener grande todo lo demás, eso no es más que un mito. Añade que Pedro es un fantasma cuyo objetivo al comprar 6 cajitas de XXL aquella tarde no era otro que el de seducir a la farmacéutica. En cuanto al cura, puede que tampoco tenga la XXL, y que la cosa no necesite más explicación por motivos que pueden parecer evidentes, aunque de todos es sabido que los caminos del Señor son inescrutables.

13 comentarios:

juanba dijo...

¡Muy bueno! ¡Me has hecho reír!

p.d.: No te olvides de otro mito, el de la nariz grande, aunque supongo que ninguno de los personajes de la historia era muy narigón tampoco.

juanba dijo...

Disculpá mi ignorancia: ¿qué es el efecto retardado en un preservativo? Pregunto, capaz que esos todavía no llegaron a donde yo vivo... ;-)

Salutes desde el otro lado del charco.

un ermitaño sociable dijo...

Ana, ¡qué imaginación por Dios!
Decime de dónde sacás ideas como esa por favor.
Me gustó mucho.

Eduardo Allende dijo...

Buenos días de resaca. Espero haberme enterado esta vez (ya sé que te debo una lectura, paciencia). Coincido con todos, me he reido mucho. Había olvidado la marca 'Flores y Abejas' y me ha traido recuerdos casi igual de graciosos (que me reservo).

ana dijo...

Juanba, por favor, consulte con su farmaceutico, su pareja se lo agradecerá.
Ermitaño, las reuniones de mujeres son una fuente inagotable de temas para cuentos, la pena es que la regla número uno es no invitar a los hombres.
Eduardo, me alegra que te hayas reído y que haya servido para que recuperes recuerdos aún más graciosos.

juanba dijo...

¡Hey! No te me vayas por la tangente y contame lo del "efecto retardado" ¿o es que a caso te da vergüenza contarme?

Ah...
1) No tengo pareja.
2) No me llevo bien con el farmaceútico

p.d.: jajaja... ¡Qué clase de marca es esa ("Florses y abejas")para preservativos!

ana dijo...

Juanba, retardante, que no retardado, no es lo mismo el participio de presente, que sugiere continuidad en el momento presente, que el participio de pasado, que sugiere que ya pasó. Pues eso es lo que significa retardante, digamos que el ilustre Baltasar Gracián no estuvo del todo acertado cuando dijo aquello de "lo bueno, si breve, dos veces bueno"

juanba dijo...

Claro, todavía me acuerdo de cómo se conjugan algunos tiempos verbales. ¡Ahora lo que no sé es como un preservativo puede retardar la eyaculación! jajaja... Esto es cosa de locos...

Salutes

Wallenstein77 dijo...

Hola a todos:
Corsaria muy bueno el cuento y el protagonista mas que un estudiante de historia antigua (mejor aclarar que se estaba especializando en Antigua) parece un membrillo de prehistoriador, alias "unga unga capitan cavernicola" (coñas de estudiantes de historia donde a los "unga ungas" pocos soportabamos) por ser tan ingenuo de no revisar el "paquetito" tras ver que el amigo se lo habia devuelto con esa cita. Al menos, supongo que los guantes le gustarian al de ciencias puras y les daria uso.
Saludos a todos.

ana dijo...

Juanba, gracias a la benzocaina, ya te he dicho que consultes con tu farmaceutico.
Wally, gracias por el comentario.

Eduardo Allende dijo...

La benzocaína ¿no es el anestésico que usan los dentistas? Si ese es el efecto retardante yo me retiro.

ana dijo...

jijijijiji!!!!

juanba dijo...

Eso de la benzocaina me suena a cuenta chino, ahora si a tu chico le funciona como placebo, bueno, ¡mejor así!

(Ah... Y con el farmaceútico sigo sin hablarme)

Salutes!