6 de enero de 2005

Perversiones: La Verdad


Lucía, ¿existe La Verdad?. ¿Quid est veritas? Preguntó Pilatos a Jesús durante el proceso del éste en tono amargo.

El Sapiens se sigue planteando la misma cuestión en mismo tono en pleno siglo XXI. Si bien la llegada de las democracias ha terminado con La Verdad así, con mayúsculas, es decir, la verdad en sentido heterónomo, no existe espécimen que no tenga “su verdad”, de modo que nos movemos en el terreno de las opiniones, porque calificar una verdad de absoluta es, cuanto menos, poco elegante, por no decir antidemocrático.

Así las cosas, habría que plantearse dos opciones: por un lado, ver si tenemos grabada en la mente (o en el corazón) una especie de “Ley Natural” que contenga una ética humana común. Si aceptamos esta primera opción tenemos que aceptar que existe La Verdad Heterónoma. La otra opción es validar cada opinión, aceptar que cada espécimen tiene “su verdad” y que cada verdad es igualmente respetable. ¿Son todas las opiniones respetables, Lucía?. ¿Quid est veritas, Lucía ?

2 comentarios:

un ermitaño sociable dijo...

Me atrevo a decir que la única verdad absoluta, común a toda la raza sapiens, es que cada uno se aferra a "su propia verdad"
El ser humano no es un ser tolerante, ni solidario. Es prejuicioso, conservador, egoista y violento por naturaleza. Todo intento de controlarlo es un tipo de represión, que puede servir provisoriamente, pero para que el hombre aprenda a vivir en sociedad y a tolerar al otro, con sus propias verdades diferentes a las mias, creo que va a hacer falta subir un escaloncito más en la escala evolutiva. Pasar de Sapiens, al Socialis, o algo por el estilo.

ana dijo...

Yo me inclino más por escuchar todas las "verdades", pero sin hacer mucho caso, como si todas fueran mentiras. Siempre se saca algo bueno, aunque sea justo lo que no se debe hacer. Besitos.