24 de diciembre de 2004

¡¡¡Perversiones!!!


PERVERSIONES: EL AMOR

Pues no, mal pensada...

Etimológicamente, pervertir sería algo así como devenir, convertir, resultar otra cosa distinta de lo que de suyo sería la cosa.

¿Qué qué tiene eso que ver con el amor? Pues nada, con el amor nada. Con el amor humano, todo: el amor humano es una perversión. Si no te lo crees, busca definiciones de esa palabra, comprobarás que cada sapiens sapiens lo define según sus propios criterios, de modo que el amor es para cada espécimen aquello que más le conviene que sea.

Podemos hablar del amor según San Pablo (Sin amor no soy nada), el amor según Neruda (Te amo cuando no te amo y te amo cuando te amo), otro Pablo que no es san, sino Neftalí Ricardo; podemos también hablar del amor según la vecina del quinto (¿¿¿que se quede el infinito sin estrellas, o que pierda el ancho mar su inmensidad???, porque me importas tú y nadie más que tú), y así con cada Sapiens Sapiens que puebla el planeta, te aseguro que no llegarás a ninguna conclusión. ¿Por qué? Pues porque el amor es un invento humano. Me refiero al amor con toda esa carga de querubines, sacrificios, mueros porque no mueros, serenatas bajo el balcón, por ti yo sería capaz de matar, a quién quieres más, a papá o a mamá, violines, anillos de oro, separación de bienes, colegio público o privado, vacaciones en el mar, etc., etc., etc.

Y yo, querida Lucía, como depositaria de esta cultura platónico-judeo-cristiana, y vete a ver cuántos etcéteras más, necesito un culpable, y aquí tienes uno, Pablo de Tarso:

"Voy a mostraros un camino todavía mejor. Si hablo las lenguas de los hombres, y aun las de los ángeles, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo ruidoso. Y si hablo de parte de Dios, y conozco sus propósitos secretos, y sé todas las cosas; y si poseo la fe necesaria para mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada. Y si reparto entre los pobres cuanto poseo, y aun si entrego mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me sirve.

Tener amor es saber soportar: es ser bondadoso; es no tener envidia ni ser presumido, orgulloso, grosero o egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. El amor es sufrirlo todo, creerlo todo, soportarlo todo.

El amor jamás dejará de ser. Un día los hombres dejarán de profetizar, y no hablarán más en lenguas, ni será necesaria la ciencia. Porque la ciencia y la profecía son imperfectas, y llegarán a su fin cuando venga lo perfecto.

Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero al hacerme hombre dejé atrás lo que era propio de un niño. Ahora vemos de manera borrosa, como en un espejo; pero un día lo veremos todo tal y como es en realidad. Mi conocimiento es ahora imperfecto, pero un día lo conoceré todo del mismo modo que Dios me conoce a mi. Hay tres cosas permanentes: la fe, la esperanza y el amor, y la más importante de las tres es el amor."


Bien, Lucía, este texto forma parte de una carta que Pablo o Saulo de Tarso, más conocido como el apóstol San Pablo escribió a los corintios. Pablo era lo que hoy en día llamaríamos un intelectual, era un judío fariseo de cultura helenística, de sólida formación teológica, filosófica, jurídica, mercantil y lingüística (hablaba griego, latín, hebreo y arameo).

Además de todo esto, a Pablo le gustaba perseguir y matar a los cristianos, que eran una secta que surgió por aquellos tiempos y que los judíos consideraban herética. Sin embargo, Pablo pasó de ser un activo mata- cristianos a ser un ardiente propagandista del cristianismo desde que el mismo Jesús se le apareciera según su propio relato.

Desde entonces Pablo extendió el mensaje cristiano más allá del pueblo judío: Grecia, Asia Menor, Siria y Palestina. Sus escritos constituyen el desarrollo teológico del cristianismo, es decir, Pablo inventó el cristianismo, ideologizó el mensaje de Jesús: el pecado original, el sufrimiento como redención de la humanidad, el rechazo cristiano de la sexualidad y la subordinación de la mujer, son ideas que no aparecen en las predicaciones de Jesús de Nazaret.

Pablo polemizó con otros apóstoles por su empeño en desligar la tradición judía de la nueva fe cristiana que él inventó e institucionalizó como Iglesia.

Este fue el hombre que escribió la mejor definición del amor en opinión de muchos Sapiens Sapiens.

Otro día seguimos hablando de esto. No te pienses que estoy en total desacuerdo con el texto. Lo que pasa es que, en mi opinión, la mejor parte (“Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero al hacerme hombre dejé atrás lo que era propio de un niño”) es la peor para Pablo (“Ahora vemos de manera borrosa, como en un espejo; pero un día lo veremos todo tal y como es en realidad”), lo cual no deja de ser una paradoja.

3 comentarios:

un ermitaño sociable dijo...

Sería también una paradoja decir que coincido con la definición de Pablo, porque como decís más al principio del texto, cada sapiens sapiens tiene su propia definición según le convenga, y eso me parece maravilloso.

ana dijo...

Yo no digo que el amor según San Pablo no sea algo maravilloso. El simple hecho de que haya reproducido el fragmento ya es sospechoso, ¿no crees? Siempre me conmovió esta definición de amor.
Lo que trato de poner sobre la mesa es si el amor tal y como lo entendemos no será un invento humano. Creo que estamos empapados de esta tradición platónica que el cristianismo retomó y que nos resulta difícil explicar la realidad desde otros parámetros que a lo mejor serían más conformes a nuestra naturaleza.

Patricio dijo...

Hola, me gusta mucho lo que dijo mi compatriota Pablo Neruda: "te amo cuando te amo, te amo cuando no te amo". Esta frase me llega justo ahora, en uno de esos momentos difíciles para mi amor... en todo caso yo agregaría que el amor no es empresa fácil, de ningún modo, sobre todo porque ahí siempre se encuentran dos seres diferentes, que ven las cosas de maneras a veces muy diversas, ¿cómo conciliar eso y saber reconocer que a pesar de todo eso es mejor seguir? Ahí solo nos queda escuchar nuestro corazón.
Bonito blog, gracias.